Skip to content
Home » Artículos » NO HAY MÁS REMEDIO (1)

NO HAY MÁS REMEDIO (1)

LA FERIA DEL MEDICAMENTO

A los albores de la segunda gran reforma del gobierno frenteamplista, existe un punto que aún no tiene elucidación clara y que es el destino que la dispensación de medicamentos en la sociedad.

El problema no es nuevo y tiene muchos aspectos conflictivos con los que el M.S.P. tiene que lidiar, casi siempre sin recursos ni personal suficiente para encarar situaciones complicadas, como la presencia de remedios de origen incierto en las ferias vecinales (que se venden en el piso, en condiciones en las que no es que sea imposible garantizar su ya eficacia, sino su identidad de tales. Así, entre DVDs piratas y morrones podemos encontrar antibióticos, psicofármacos y otras especialidades éticas fuera de control a las que la población accede muchas veces sin saber el peligro potencial que esto entraña.

FARMACIA COMUNITARIA

La ley 15703 establece un monopolio de la distribución comercial de los medicamentos a través de las farmacias que regula, y que categoriza en varios tipos, entre los que destacan dos fundamentales: la farmacia comunitaria y la farmacia mutual. Como contrapartida prohibe el expendio – salvo casos particulares – de otras mercancías en el local farmacéutico. Como dato interesante, esta ley prohíbe a los médicos ser dueños de farmacias, en el entendido de que la actividad de comerciante podría entrar en conflicto con la de curar y tentar al médico a “sugerir” (hay que tener en cuenta que aquél en quien la sociedad ha depositado la fe en su capacidad de curar tiene un gran poder de influenciar) al paciente a comprar lo que él vende, y esta conducta antiética ha sido prohibida. Obviamente las sociedades anónimas los testaferros pueden burlar esta prohibición, pero la ley pone cuidado en el hecho.

La primera, es un comercio como cualquier otro pero regulado intensamente (debe tener un químico farmacéutico a sueldo, personal idóneo contratado de manera permanente y además los gastos de cualquier otro emprendimiento similar, alquiler, luz, etc.). Por decirlo de alguna manera, opera bajo las leyes del mercado. La segunda es una oficina subordinada a una “IAMC” (institución de asistencia médica colectiva) y expende los medicamentos al valor de un ticket cuyo monto fija el MSP junto con el valor de la cuota mutual. Como la gran mayoría de estas instituciones pertenecen (aún las mutuales tienen muy poca rotación en sus mandos) a médicos es llamativo que la ley 15703 (y su decreto reglamentario) consagre por un lado la prohibición de que un médico expenda medicamentos y por otro autorice a un grupo de ellos a hacerlo legalmente.

Lo anterior no es trivial, porque el valor de un ticket permite al paciente comprar por alrededor de ciento treinta pesos medicamentos que en la farmacia comunitaria llegan a costar mucho más (más de mil, en algunos casos). La pregunta que surge, ya que nadie pierde plata en el mercado es cómo se genera esta diferencia de costos.

La respuesta es simple: los laboratorios venden más barato a unas que a otras (pero siempre con ganancia) generando una desventaja competitiva (muy poco neoliberal por cierto) en contra de la farmacia comunitaria. Así, las farmacias comunitarias tienen como “mercado asegurado” en lugar del 100% que le designa la ley, el de los medicamentos cuyo costo es inferior al de un ticket y por lo tanto el menos apetecible. El problema es que la mayoría de estos (analgésicos suaves y fuertes, antiácidos y hasta digestivos) pueden comprarse también en quioscos, estaciones deservicio y cibercafés sin que nadie regule tampoco su genuinidad o fechas de vencimiento).

Hasta aquí dos asuntos conflictivos: los médicos que están individualmente interdictos de vender medicamentos pero no en sociedades y el precio diferencial al que acceden a los mismos remedios.

El resultado de la alta regulación y de esta competencia desleal se ve agravado porque las farmacias comunitarias compiten entre sí haciendo descuentos que atentan contra su rentabilidad y se hacen progresivamente menos viables, con pocas soluciones aparentes a la situación. SISTEMA NACIONAL DE SALUD

Al día de hoy, el destino de la farmacia comunitaria es incierto, ya que por un lado su monopolio ha sido violentado de varias maneras y la prohibición de ampliar su rubro sigue vigente; por otro se autoagreden con políticas comerciales que minimizan su rentabilidad y que resultan en un progresivo deterioro del servicio y desánimo del gremio farmacéutico. Para peor, el papel del expendio de medicamentos en el nuevo Sistema Integrado de Salud no está claro, al punto de que las farmacias no estén ciertas de la viabilidad de su misma existencia luego de implementado el mismo.

Si bien es cierto que algunas farmacias de Montevideo distribuyen los medicamentos de ASSE, no menos cierto es que lo hacen sin ganancia alguna por tal actividad. La situación es de inseguridad para los farmacéuticos y son pocas las opciones que se les presentan: desaparecer, unirse como cadenas o asociaciones para mejorar su poder de compra o intentar resignificar un papel social que siempre fue muy importante en nuestro país, en especial en pequeñas comunidades y dejar la situación presente de meros expendios de medicamentos y convertirse en agentes de salud.

No nos cabe duda de lo imprescindible de la reforma del sistema, pero nos cabe la pregunta: ¿cuál es el papel que se le destina en el mismo a la farmacia comunitaria?

Atención farmacéutica, el camino necesario

ATENCIÓN FARMACÉUTICA es la provisión responsable de la farmacoterapia con el propósito de alcanzar unos resultados concretos que mejoren la calidad de vida del paciente (Hepler y Strand, 1990) La ATENCIÓN FARMACÉUTICA consiste en la realización del seguimiento farmacológico en el paciente, con dos objetivos:

1. Responsabilizarse con el paciente de que el medicamento le va a hacer el efecto deseado por el medico que lo prescribió o por el farmacéutico que lo indicó.

2. Estar atento para que a lo largo del tratamiento no aparezcan o aparezcan los mínimos problemas no deseados, y si aparecen, resolverlos entre los dos o con la ayuda de su medico. (Faus y Martinez, 1999) «Es un concepto de práctica profesional en el que el paciente es el principal beneficiario de las acciones del farmacéutico….. Es el compendio de actitudes, comportamientos, compromisos, inquietudes, valores éticos, funciones, conocimientos, responsabilidades y destrezas del farmacéutico en la prestación de la farmacoterapia, con objeto de lograr resultados terapéuticos definidos en la salud y calidad de vida del paciente» Reunión Organización Mundial de la Salud, Tokio 1.993

PROBLEMA RELACIONADO CON MEDICAMENTOS (PRM) es todo problema de salud que sucede (PRM manifestado) o es probable que suceda (PRM no manifestado) en un paciente y que está relacionado con sus medicamentos PROBLEMA DE SALUD es todo aquello que requiere (o puede requerir) una acción por parte del agente de salud (incluido el paciente); cualquier queja, observación o hecho que un agente de salud percibe una desviación de la normalidad …

PROBLEMAS RELACIONADOS CON MEDICAMENTOS:

Necesidad de que los medicamentos estén indicados: PRM 1. El paciente no usa los medicamentos que necesita. PRM 2. El paciente usa medicamentos que no necesita.

Necesidad de que los medicamentos sean efectivos: PRM 3. El paciente no responde al tratamiento. PRM 4. El paciente usa una dosis, pauta y/o duración interior a la que necesita de un medicamento correctamente seleccionado.

Necesidad de que los medicamentos sean seguros: PRM 5. El paciente usa una dosis, pauta y/o duración superior a la que necesita de un medicamento correctamente seleccionado. PRM 6. El paciente usa un medicamento que le produce una Reacción Adversa. Consenso de Granada (Dic 1998), Pharm Care Esp 1999;1:107-112 y Pharm Care Esp 2000;2:139-140

Tags:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *